GTD (Getting Things Done) – Productividad

GTD o Getting Things Done, el método para la gestión de la productividad

Getting Things Done (GTD) es un método de gestión de la productividad sencillo y fácil de aprender, con el cual podrá mejorar la forma de trabajar y así podrá eliminar la mayoría de agobios que el trabajo o la vida en general le pueden causar.

El GTD se basa en el principio de que una persona necesita liberar su mente de las tareas pendientes guardándolas en un lugar específico. De este modo, no es necesario recordar lo que hay que hacer y se puede concentrar en realizar las tareas.

Por lo tanto el GTD es básicamente un método para hacer fácil el almacenamiento, seguimiento y revisión de toda la información relacionada con las cosas que necesitas hacer, lo que permitirá planificar las tareas de un modo cómodo y efectivo.

Los principios de este método son: recopilar, procesar, organizar, revisar y hacer.

Siguiendo estos pasos conseguiremos elaborar nuestro plan de trabajo diario de manera que muchos de los bloqueos mentales en los que nos encontramos a la hora de completar ciertas tareas, no se dará debido a una planificación insuficiente.

El objetivo del GTD no está en trabajar rápido. Sino hacer que las tareas avancen de forma armónica, es decir dedicar el tiempo necesario en cada para que se alcance un resultado o fin prefijado.
Es importante que aprovechemos los mejores momentos de trabajo.

Para ello debemos ser capaces de confiar en nuestras capacidades, saber trabajar sin distracciones, tener en cuenta el objetivo y saber decir que “no” a compañeros o clientes si se está trabajando de manera productiva.

Si somos capaces de aplicar esta técnica a nuestras actividades liberaremos la mente. Por lo que seremos más productivos, reduciendo el estrés, alcanzando nuestros objetivos sin perder el rumbo al hacer las tareas.

El GTD mejora la actitud frente vida en general

Uno de los secretos de esta técnica es que ayuda a eliminar las barreras entre lo profesional y lo personal de manera que hace más llevaderas ambas partes y mejora nuestra actitud y productividad frente a la vida.

Pero para conseguir una mejor actitud frente a la vida es necesario seguir 3 hábitos:

  1. Planificar los días
  2. Eliminar la multitarea: una cosa en cada momento
  3. Dejar de procrastinar (diferir, aplazar)

Para mejorar la actitud es importante descansar bien, controlar la nutrición y hacer ejercicio, ya que si se está agotado o de mal humor, las posibilidades de que aplazar las tareas aumentan y por tanto el método GDT ya no se pone en marcha.

Solo queda animar a todo el que quiera a poner en marcha este método en su vida, y se dará cuenta que se pueden conseguir los objetivos de manera más fácil y eficiente.

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