Un paseo por los 3 pilares de Aragón

Una catedral: Jaca, un castillo: Loarre y un panteón: San Juan de la Peña

¡Llegan los soldados, llegan los soldados! ¡Abrid el portón! Las tropas aragonesas se reúnen en la fortaleza de Loarre donde se encuentran refugiados los campesinos del pueblo, el clero y el rey Sancho Ramírez. Los guardias encienden las antorchas, los sirvientes sacan los manjares más suculentos de la tierra acompañados de vinos de Somontano. ¡Empieza el festival medieval del castillo de Loarre!
El castillo de Loarre le recibe con un completo banquete para celebrar que la reconquista está a punto de concluir. Bienvenido a su famosa fiesta medieval que se celebra el primer fin de semana de Julio. El guía y los actores van a transportarle al siglo IX, a través de una recreación de la invasión musulmana con batallas en las inmediaciones del castillo, un mercado artesanal y una completa visita al castillo de estilo románico. Una cena popular, actuaciones de malabaristas y gaiteros despiden el día para dar paso a una sesión de bailes regionales. Recibido entre la suntuosidad de castillo y las abundantes viandas reales, su primer día en la Corona de Aragón no podía haber empezado mejor.

Por la mañana, el pueblecito pirenaico de Botaya al sur de Jaca le recibe mostrando orgulloso uno de sus más preciados encantos: el monasterio de San Juan de la Peña, donde está situado el panteón. El enorme peñasco donde se encuentra asentado, San Juan de la Peña, le confiere una fortaleza digna del poder eclesiástico medieval. Un claustro románico con capiteles representados por una variedad de animales fantásticos realzan la elegancia del recinto. Va caminando por el suelo de cristal y bajo sus pies contempla las diferentes dependencias del Monasterio. Los paneles informativos, las pantallas táctiles y las imágenes de 3D hacen que el pasado y el presente se mezclen de una forma muy interactiva. Sigue avanzando para llegar al Panteón Real, donde en su interior se encuentran enterrados buen número de reyes aragoneses.

El fin de semana está a punto de terminar. Sin embargo, queda una última sorpresa cultural. La guinda del pastel a esta ruta medieval, lo pone la majestuosa Catedral de Jaca, considerada como uno de los templos más importantes del primer románico español. Su amplio conjunto de pinturas románicas, el antiguo refectorio y capillas claustrales le otorgan una relevancia patrimonial clave conviertiéndola en uno de los puntos de inicio del Camino de Santiago aragonés.

Es momento de volver, pero la grandeza, la suntuosidad y la magnificencia de los Pilares de Aragón le acompañan de vuelta a casa para hacerle recordar que, por unos días ha sido el protagonista de la historia medieval del Reino de Aragón.